Errores comunes al medir aire comprimido según ISO 8573

La medición de la calidad del aire comprimido es un paso crítico para cumplir con la norma ISO 8573 y garantizar procesos industriales seguros y eficientes. Sin embargo, en la práctica, muchas mediciones se realizan de forma incorrecta, lo que genera resultados poco fiables, decisiones erróneas y falsos cumplimientos normativos. En nuestra Guía completa de ISO 8573-1 e ISO 8573-7 para la calidad del aire comprimido explicamos en detalle cómo se clasifican los contaminantes y qué exige cada norma.
En este artículo se analizan los errores más comunes al medir aire comprimido según ISO 8573, por qué ocurren y cómo corregirlos para obtener datos precisos y auditables.
⚠️ 1. Medir sin definir la clase ISO requerida
Uno de los errores más frecuentes es comenzar a medir sin saber qué clase de calidad se necesita según ISO 8573-1.
¿Por qué es un problema?
ISO 8573 no define un único “aire limpio”, sino diferentes clases de calidad según la aplicación. Medir sin un objetivo claro provoca:
mediciones incompletas,
selección incorrecta de instrumentos,
o conclusiones erróneas de cumplimiento.
✅ Cómo evitarlo
Antes de medir:
definir la aplicación del aire (alimentos, pharma, automotriz, etc.),
establecer la clase ISO objetivo (por ejemplo 2.2.1 o 4.4.3),
documentar el criterio técnico o normativo.
⚠️ 2. Medir solo un contaminante y asumir cumplimiento total
Otro error común es medir solo punto de rocío o solo partículas y asumir que el sistema cumple ISO 8573.
¿Por qué es incorrecto?
ISO 8573-1 evalúa tres contaminantes principales:
partículas sólidas,
agua (punto de rocío),
aceite total.
Un sistema puede cumplir en humedad, pero fallar en aceite o partículas.
✅ Cómo evitarlo
Realizar una evaluación completa de los tres contaminantes.
Usar instrumentos específicos para cada parámetro.
Interpretar los resultados de forma conjunta.
⚠️ 3. Usar sensores no adecuados para aire comprimido
No todos los sensores del mercado están diseñados para medir aire comprimido industrial.
Errores frecuentes:
usar sensores de humedad ambiental,
usar instrumentos sin rango de presión adecuado,
utilizar equipos no certificados para ISO 8573.
Consecuencias:
lecturas inestables,
desviaciones importantes,
resultados no aceptados en auditorías.
✅ Cómo evitarlo
Utilizar sensores específicos para aire comprimido,
verificar rangos de presión, temperatura y punto de rocío,
elegir equipos reconocidos por la industria (como los distribuidos por Aire Seco).
⚠️ 4. Medir en puntos incorrectos del sistema
La ubicación del punto de medición influye directamente en el resultado.
Errores típicos:
medir demasiado cerca del compresor,
medir después de un secador sin estabilización,
medir en líneas con turbulencia,
no respetar tramos rectos antes y después del sensor.
Resultado:
Datos que no representan la calidad real del aire que llega al proceso.
✅ Cómo evitarlo
Identificar puntos críticos del sistema,
seguir recomendaciones de instalación ISO,
instalar sensores en zonas representativas del consumo real.
⚠️ 5. No considerar condiciones de operación reales
Medir el sistema en condiciones ideales, pero no representativas, es un error común.
Ejemplos:
medir con baja carga,
medir en horarios sin producción,
medir solo durante pocos minutos.
Problema:
El aire comprimido varía según carga, temperatura y demanda, por lo que una medición puntual puede ser engañosa.
✅ Cómo evitarlo
Realizar mediciones continuas o registradas,
medir durante ciclos reales de operación,
usar data loggers para análisis a largo plazo.
⚠️ 6. Ignorar la medición de aceite en fase vapor
Muchas evaluaciones solo consideran aceite en forma líquida o aerosol, ignorando el aceite en fase vapor.
¿Por qué es crítico?
ISO 8573-1 define el contenido de aceite como:
aerosol + líquido + vapor
Ignorar el vapor puede provocar:
incumplimientos ocultos,
contaminación del producto final,
fallas en procesos sensibles.
✅ Cómo evitarlo
Usar detectores de vapor de aceite específicos,
realizar mediciones conforme a ISO 8573-2,
complementar con análisis periódicos.
⚠️ 7. No realizar muestreo microbiológico cuando aplica
En sectores como alimentos, farmacéutica o médico, omitir ISO 8573-7 es un error grave.
Error común:
Asumir que aire “seco y limpio” está libre de microorganismos.
Realidad:
La contaminación microbiológica puede existir incluso con buen punto de rocío y filtración.
✅ Cómo evitarlo
Evaluar si la aplicación requiere ISO 8573-7,
realizar muestreos microbiológicos periódicos,
documentar resultados para auditorías.
⚠️ 8. Equipos sin calibración o sin trazabilidad
Medir con equipos no calibrados invalida cualquier resultado.
Consecuencias:
resultados no confiables,
rechazo en auditorías,
riesgo legal y operativo.
✅ Cómo evitarlo
Usar equipos con calibración vigente,
exigir certificados trazables,
establecer un programa de recalibración periódica.
⚠️ 9. Interpretar mal los resultados ISO 8573
Un error frecuente es interpretar mal las clases ISO.
Ejemplo:
Confundir:
“Clase 2” con “mejor que clase 1”
cuando en realidad clase 1 es más estricta.
✅ Cómo evitarlo
Capacitar al personal técnico,
usar tablas claras de ISO 8573-1,
apoyarse en especialistas.
⚠️ 10. No documentar adecuadamente la medición
Sin documentación adecuada, una medición no tiene valor normativo.
Errores comunes:
falta de fecha y hora,
ausencia de condiciones de operación,
no registrar ubicación del punto de medición,
no archivar resultados históricos.
✅ Cómo evitarlo
Generar reportes completos,
incluir gráficos, tablas y conclusiones,
conservar historial para auditorías futuras.
🟦 ¿Cómo Aire Seco ayuda a evitar estos errores?
Aire Seco apoya a las empresas mediante:
selección correcta de sensores ISO 8573,
auditorías técnicas completas,
mediciones de punto de rocío, aceite, partículas y microbiología,
reportes claros y auditables,
asesoría especializada según la industria.
Contar con instrumentos adecuados y una metodología correcta evita errores costosos y asegura cumplimiento real.
📘 ¿Quieres profundizar en ISO 8573?
Consulta nuestra Guía completa de ISO 8573-1 e ISO 8573-7 para la calidad del aire comprimido y aprende cómo medir, interpretar y cumplir correctamente con los estándares internacionales.
✅ Conclusión
Medir aire comprimido según ISO 8573 va mucho más allá de instalar un sensor y leer un valor. Evitar los errores comunes garantiza datos confiables, procesos seguros y cumplimiento normativo real.
Invertir en una medición correcta es invertir en calidad, seguridad y continuidad operativa.
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